De todos los engaños por correo, este es el que más dinero cuesta a las pymes, y no necesita ningún virus: solo convencer a la persona que paga. Tiene dos variantes muy conocidas.

Las dos variantes

El fraude del CEO

Alguien se hace pasar por el gerente o un directivo y pide a administración una transferencia urgente y confidencial: una adquisición, un pago a un abogado, una oportunidad que no puede esperar. Suele llegar cuando el directivo está de viaje o en una reunión, para que no se le pueda llamar.

El falso cambio de cuenta del proveedor

Un proveedor habitual «informa» de que ha cambiado de banco y pide que las próximas facturas se paguen a un IBAN nuevo. Muchas veces el correo sale de la cuenta real del proveedor, que ha sido robada, y llega dentro de una conversación auténtica sobre facturas reales. Por eso es tan convincente.

Señales de alarma

  • Urgencia y secreto: «no se lo comentes a nadie», «tiene que salir hoy».
  • Cambios en los datos bancarios de un proveedor, aunque el correo parezca suyo.
  • Una cuenta en otro país o a nombre de alguien distinto del proveedor.
  • Peticiones que se saltan el procedimiento habitual «por esta vez».
  • Pequeñas diferencias en la dirección de correo o en la firma.

El procedimiento que lo evita

La defensa no depende de la intuición, sino de unas reglas sencillas que todo el mundo conoce y que nadie se salta:

  1. Ningún cambio de cuenta bancaria sin llamada. Se confirma por teléfono, con un número que ya teníais registrado, nunca con el que viene en el correo.
  2. Doble aprobación para transferencias por encima de un importe y para cualquier pago fuera de lo habitual.
  3. Un listado de proveedores con sus cuentas verificadas, y un certificado de titularidad bancaria cuando cambien.
  4. Permiso explícito para frenar: la dirección deja claro que nadie será reprendido por retrasar un pago para comprobarlo.
  5. Verificación en dos pasos en el correo de las personas que gestionan pagos.

Si el pago ya ha salido

  1. Llama a tu banco de inmediato y pide que intenten retener o recuperar la transferencia. Las primeras horas son decisivas.
  2. Denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil con todos los correos y justificantes.
  3. Avisa al proveedor real por teléfono: es posible que su correo esté comprometido y que esté engañando a más clientes.
  4. Revisa si alguien ha accedido a vuestro propio correo y cambia las contraseñas.

En el curso de ciberseguridad para empleados trabajamos este fraude con ejemplos reales para que administración y compras reconozcan las señales y apliquen el procedimiento sin dudar.